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ESPAÑA
El 8 de marzo está marcado en rojo en el calendario de la directora general de la Mujer, Alicia García. Es el día en el que esta abulense recuerda a todos que en lo que respecta a igualdad de géneros queda mucho trabajo por hacer. Ella lo hace desde la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, pero tiene claro que todo el mundo puede poner su granito de arena para que hombres y mujeres sean iguales.
De nuevo celebramos el 8 de marzo, pero no encontramos en el calendario el Día del Hombre Trabajador. ¿Habría que crearlo o que eliminar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora?
Tiene que seguir existiendo el 8 de marzo, porque es un recordatorio de que no todo está conseguido. Pero yo creo que los 365 días del año tendrían que ser 8 de marzo, para que se hable siempre de los problemas de la mujer. Lo ideal es que desapareciera, sí, pero como también sería ideal que desapareciera la Dirección General de la Mujer. ¿Cómo definiría con tres adjetivos a la mujer castellano y leonesa?
Sacrificada, trabajadora y noble, muy noble. Pero como lo son también los hombres.
¿Se ve muy distinta usted, por ejemplo, a las mujeres de la generación de su madre? ¿En qué ha ganado la mujer y en qué ha salido perdiendo con el paso de los años?
A las mujeres de la generación de mi madre habría que hacerles un homenaje. Ellas han sido las grandes cuidadoras: de sus padres, sus hijos, y ahora, de sus nietos. Muchas son mujeres que proceden del mundo rural, que tuvieron que abandonar sus pueblos para buscarse la vida. Son grandes mujeres con una gran capacidad de sacrificio. Mi generación ha mejorado en lo que a la incorporación masiva al empleo se refiere, porque el empleo es la mejor herramienta para luchar contra la desigualdad. Pero está claro que hemos llegado hasta aquí por la herencia de mujeres como nuestras madres, aunque sigan existiendo importantes desigualdades, sobre todo en el ámbito laboral.
Desigualdades que se ven, por ejemplo, en el salario. ¿Cómo explica a una niña pequeña que su madre, por hacer el mismo trabajo que su padre, gana a veces menos dinero?
Hay que educar a niños y niñas en un modelo social en donde las relaciones se basen en la igualdad de oportunidades. A una niña pequeña es muy difícil explicarle esto, no lo entendería, porque es que nadie lo puede entender. Y no sólo habría que explicarle desigualdades salariales, sino otras muchas en el ámbito laboral, como la tasa de desempleo femenina.
¿Está afectando la crisis económica más a las mujeres que a los hombres?
Sí, como también está afectando más a los jóvenes y los inmigrantes. Las mujeres partimos de una situación en el empleo más desigual, y eso nos convierte en más vulnerables ante la crisis. La precariedad laboral y la tasa de paro tienen rostro de mujer.
¿Siguen teniendo miedo los empresarios a la hora de contratar mujeres? ¿Afectan en este sentido las bajas por maternidad?
Los empresarios deberían valorar lo enriquecedor que es contar con hombres y mujeres, también en los ámbitos de decisión. Creo que cada vez se tiene menos miedo a la hora de contratar mujeres, porque los estudios sobre este tema concluyen que el absentismo femenino y el masculino es muy similar, no depende del género sino de las circunstancias del trabajador. La tendencia está cambiando, pero es difícil, porque la creencia generalizada es que el absentismo es mayoritario entre las mujeres. ¿Cree posible que algún día la sociedad en general vea en el ama de casa a una mujer trabajadora?
Se ha avanzado mucho en el reconocimiento social e institucional del trabajo que hacen estas mujeres, que en su casa son economistas, médicos, maestras... Pero falta hacer un reconocimiento a aquellas mujeres que libremente optan por quedarse en casa.
¿Y es soñar demasiado pensar que algún día puedan llegar a cobrar un salario? Éste es un debate muy complicado. Estamos de acuerdo en que el que trabaja debe cobrar por ello, pero paga el que recibe el trabajo y, ¿quién paga a la mujer? La sociedad del siglo XXI debe ser una en la que la corresponsabilidad dentro del hogar sea una realidad. Las futuras generaciones se tienen que dar cuenta de que todo el mundo es capaz de trabajar dentro y fuera de casa. Nos queda mucho por hacer.
¿Qué opina de las cuotas paritarias? ¿Ayudan o acaban perjudicando a la mujer en general?
Yo creo que la mujer tiene capacidad y talento para llegar donde quiera por méritos propios. Está claro que en algunos aspectos perjudican, porque ciertos ascensos pueden llegar a estar cuestionados.
La puesta en marcha del Ministerio de Igualdad fue muy criticada. Ahora, años después de su creación, ¿qué opinión le merece a usted? Cuando se creó, me pareció bien, porque cualquier institución destinada a conseguir la igualdad de oportunidades siempre suma. Yo pensé que las comunidades autónomas íbamos a estar más respaldadas, pero me he dado cuenta de que las actuaciones que realiza ya se llevaban a cabo, por ejemplo, en el Instituto de la Mujer. No aporta nada nuevo en materia de igualdad, además, es que las competencias las tenemos las comunidades autónomas. En este tiempo, la tasa de paro femenina se ha incrementado un 20 por ciento, y ya es la más alta de Europa, y yo creo que la mejor política de igualdad es el empleo, y esto no parece ser una prioridad del Ministerio de Igualdad. Yo esperaba más financiación por parte del Ministerio y no la he encontrado. Además, hay duplicidad de recursos en muchos casos: el Ministerio de Igualdad se ha puesto a hacer programas que nosotros llevamos años haciendo. España ha bajado siete puestos en el ranking de igualdad, el Plan E no contempla medidas para la contratación de mujeres... Creo que ha sido un pluf.
fuente: diariodeavila.es
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